VINOD AGARWAL Columnista Editorial

Revista Estilo de Vida Latin America

 ¿QUIÉN ES VINOD AGARWAL?

Vinod Agarwal  llegó hace aproximadamente 18 años a Colombia con una experiencia de cinco  décadas en una de las principales cadenas hoteleras  para liderar uno de los hoteles de mayor tradición  el Cartagena Hilton. Además de mantener su posición entre los primeros de la ciudad,  y de haber  logrado integrar  un gran equipo de trabajo que se destaca en la Heróica por su eficiencia y la calidad del servicio, Agarwal tiene más inquietudes y ha encontrado en nuestro país un hogar y una plaza llena de retos.
Por ello, además de su actividad en Hilton Cartagena, colabora en la revista Estilo de Vida Latin America desde 2012  como Columnista Editorial. Tal experiencia (lo convierte en un hombre con una gran trayectoria)  encabezando esta sección llamada “Una Mente Brillante”   y asesor de esta publicación de lujo y exclusiva, en la que nos aconseja elegir personalidades que marcan la historía de la humanidad, personajes destacados y respetables que han convertido su vida en una exitosa iniciativa empresarial.  Aquellos cuyo tesón y particular manera de afrontar  los negocios,  los hacen dignos de ser invitados a participar en estas líneas  de  Estilo de Vida Latin America. Agarwal, usa su pluma de la mano de Claudia M. Gómez, Directora General de esta publicación,  convirtiéndola en la revista de lujo número uno de América Latina con más de 14 prestigiosos premios.
Vinod Agarwal Hilton Cartagena revista estilo de vida

Vinod Agarwal Foto: Revista Estilo de Vida 

Cuatro días de travesía por la ruta del vino

La grata experiencia de conocer tres de las casas vinícolas de mayor prestigio en Suramérica, sus viñedos, bodegas, cavas y ese maravilloso producto que acompaña las comidas, en las mejores mesas del mundo.

Vinod Agarwal, Gerente General Hilton Cartagena – Columnista Editorial: Revista Estilo de Vida Latin America …………………………………

A principios de abril emprendí un viaje fascinante hacia el sur de Argentina y Chile, que me permitiría sumergirme en el apasionante mundo del vino, con algunas de las casas más emblemáticas del valioso producto. Luego de seis horas de vuelo hasta Santiago y de media más para aterrizar en Mendoza, comenzó este recorrido con el acompañamiento de los representantes de Rufino Pablo Baggio (RPB), una de las tres principales fábricas de vino masivo en Argentina, que cuenta con una capacidad de almacenamiento de hasta 20 millones de litros; ellos decidieron llevarme -junto con mis compañeros de tour– hacia su bodega conocida como ‘Uvita’, en donde la hospitalidad de los anfitriones permitió que nuestro cansancio pasara a ser un recuerdo, para empezar a disfrutar de esta gran aventura.
Allí, además de conocer cada proceso de fabricación y bodegaje, disfrutamos de una excelente cata con el enólogo de la casa vinícola, quien nos enseñó varios detalles de este producto encantador. La visita en este ‘santuario’ de la vid, culminó con un fabuloso almuerzo en la Casa de Campo.

ITINERANTE RECORRIDO

Sin embargo, las cosas hasta ahora daban inicio, porque en el restaurante Ceiba -del hotel en el que nos hospedamos- nos esperaban nuestros segundos y carismáticos anfitriones: Andrés Blanchard y Javier Catena, de la bodega Cuarto Dominio, quienes nos invitaron a conocer sus instalaciones al día siguiente. Valga decir que esta marca tiene 110 años de tradición y experiencia en la industria, siete vendimias consecutivas y puntaje de 90 o más en las principales publicaciones de vino a nivel internacional. Además, es operada directamente por sus propietarios, que ya van en la cuarta generación familiar.
Después del enriquecedor recorrido por sus bodegas, nuestro segundo día continúo con el regreso a Santiago de Chile, en donde nos esperaban los representantes de la bodega Santa Carolina, que nos ofrecieron una magnífica velada gastronómica y nos introdujeron en el recorrido que haríamos al tercer día de nuestro viaje, a sus instalaciones.

¡A SANTA CAROLINA!

Sin mucho preámbulo, en la mañana nos trasladamos, entonces, a esta viña, la Santa Carolina, en la que se alcanza a ver la influencia francesa en los inicios y posterior elaboración del vino chileno, ya que las primeras cepas fueron importadas desde Francia. Allí, los viñedos cubren un total de 800 hectáreas, lo que le permite a esta marca tener una gran variedad de cepas y hacer todo tipo de vinos.
No llamó la atención que este campo está enfocado a la investigación y desarrollo; y por eso cuenta con una sala de microvinificación, para ir probando nuevas cepas y conociendo  nuevas técnicas de vinificación, que le dan peso a su lema: ‘Herencia Viva’.
Finalmente, en nuestro cuarto día de visita, Santa Carolina nos llevó a conocer sus bodegas, las mismas que fueron impulsadas hace 140 años por Luis Pereira, y que fueron declaradas Monumento Nacional. Sin embargo, luego del terremoto de 2010, tuvieron que ser modernizadas, pero sin que perdieran parte de su arquitectura original. Este lugar dispone de un conjunto de bodegas de superficie y de una maravillosa cava subterránea, con varias galerías construidas integralmente con ladrillos unidos con la técnica cal y canto. Lo más característico de sus bóvedas es el ambiente oscuro, que aún conserva el olor a cierta humedad. Para culminar con éxito este fabuloso viaje a los hemisferios del vino, nos llevaron a una cata y, posteriormente, a compartir un exquisito almuerzo, en compañía de Santiago Larraín, gerente general de esta viña encantadora.